Unas 4.000 personas -según datos de los convocantes- llegadas de todos diversos puntos de la geografía española se han manifestado este miércoles en favor de los feriantes. El colectivo reclama soluciones al Gobierno central y a los ejecutivos autonómicos y municipales dada “insostenible situación”.

 

 

La Asociación Cultural de Feriantes recuerda que sus circunstancias “no han cambiado con la finalización del estado de alarma” porque “seguimos sin poder llevar a cabo nuestra actividad”, declaran a ElPlural.com.

El artículo 14 del Real Decreto-Ley 21/2020 del 9 de junio establece que “a partir de la finalización del estado de alarma se podrán reiniciar las actividades recreativas y espectáculos públicos, siendo las administraciones competentes las que deban asegurar que se realizan cumpliendo con las normas de aforo, desinfección, prevención y acondicionamiento”, garantizando además que en todo caso haya 1,5 metros de distancia de seguridad y controles para evitar aglomeraciones.

Pese a esta disposición sobre medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria; los feriantes denuncian en un comunicado que “las autoridades están cancelando las ferias y verbenas populares de todo el país sin previo aviso”.

 

Sin facturar desde octubre

La Asociación Cultural Unión de Feriantes de la Comunidad de Madrid recuerda que del orden de 30.000 familias viven del sector. La situación es límite puesto que, al ser una actividad estacional, no solo no ingresarán durante los meses de abril y octubre que es cuando desarrollan el grueso de trabajo; sino que “en el momento de la implantación del estado de alarma veníamos de un parón de 6 meses”.

“El 98% del sector está formado por autónomos o pequeñas empresas familiares no disponiendo de otra fuente de ingresos durante todo el año que la obtenida con el desarrollo de nuestra actividad” aquejan.

El colectivo de feriantes explica que, como los ingresos se generan en primavera y verano, muchos autónomos se dan de alta en abril y de baja en octubre. En consecuencia, “muchos compañeros todavía no se habían dado de alta en el régimen especial de trabajadores de autónomos (RETA)” y “no se pudieron acoger a las prestaciones extraordinarias por Cese de Actividad a las que si se pueden acoger el resto de los autónomos. Tienen cero ingresos, sin ayudas de ningún tipo y con un año por delante, en el mejor de los escenarios, en la misma situación”.

Además, muchos de ellos se endeudan durante el los meses de parón con créditos cuya liquidez la destinan al mantenimiento y compras de maquinaria, mejora de las instalaciones o reparaciones. “Al tener cero ingresos, no se va a poder hacer frente a estos pagos lo que supone otro gran problema al que de momento no le vemos solución. No se van a poder pagar esos créditos y esto puede desembocar en embargos, desahucios, figurar en registro de morosos, etc.”.