La calle del infierno peligraría en caso de que la feria de Sevilla se celebrase en septiembre

 

 

Los dueños de las atracciones no quieren la feria de Abril en Septiembre

 

La Asociación de Feriantes anuncia que el 90% de los aparatos no podrían montarse en esa fecha debido a que estarían en otras ferias

 

«De confirmarse la fecha de septiembre, sería totalmente imposible que contase con una calle del infierno tal y como la conocemos hasta ahora, esto es, con las más de 200 atracciones que montan cada año en Sevilla». Así de tajante se muestra Antonio Palacios, presidente de la Asociación de Industriales y Feriantes de Andalucía, Ceuta y Melilla, en relación al debate creado en torno a la posible celebración de la Feria de Sevilla del 19 al 26 de septiembre, tal y como se está barajando desde el Ayuntamiento hispalense después de que éste anunciara oficialmente el pasado domingo 15 de marzo la suspensión de la misma debido a la crisis sanitaria provocada por el Covid-19.

 

 

Cuando vimos en los periódicos que estaba tomando fuerza esa fecha todos los feriantes nos llevamos las manos a la cabeza», reconoce Palacios. «Que se baraje esa opción como la más viable es de una ignorancia total, porque en septiembre es cuando más ferias hay en España, de hecho, para el 80 o el 90 por ciento de las atracciones que tenían previsto participar en la recién suspendida Feria de Abril se hace inviable estar en Sevilladel 19 al 26 de septiembre. Todas tienen ferias en esos días, y no van a perder el sitio (por antigüedad) en ciudades o pueblos importantes de cara a próximos años para venir a Sevilla».

La mayoría de las atracciones que acuden cada año a la cita abrileña pertenecen a empresarios andaluces (en torno al 90%), no obstante, también se instalan aparatos procedentes de Madrid (7), Cataluña (4), Guadalajara (3) o el País Vasco (2). Todos ellos tienen planificada desde principios de años la ruta que van a recorrer durante toda la temporada de ferias, que abarca desde abril hasta principios de octubre (seis meses y poco), y para la segunda quincena de septiembre ya tienen cerrado montar en ciudades como Valladolid, Salamanca, Albacete o Murcia, así como en muchísimos pueblos grandes (Los Palacios y Villafranca), plazas que no les interesa dejar porque perderían el sitio (por antigüedad) de cara a años venideros.

«Es inviable la fecha que se está barajando por los motivos ya expuestos, pero menos aún si se mantienen las cantidades que hemos pagado para abril. Tendrían que hacer una ordenanza con un precio especial, considerablemente inferior al habitual, ya que sería al final del final del verano, la gente acabaría de llegar de las vacaciones con las carteras más cortitas, y además hay que afrontar los gastos del nuevo curso escolar; de hecho, en septiembre ya se organizó hace unos años la velada de San Miguel y se dejó de hacer porque no era rentable», insiste el presidente de la asociación.

Y es que lejos de lo que pueda parecer, la Feria de Sevilla no es ni de lejos de las más atractivas a nivel de rentabilidad para los feriantes, ya que se pagan unas cantidades muy altas y por tanto el margen de beneficio es más estrecho. Por ejemplo, un aparato infantil paga unos 8000 euros en concepto de tasas municipales por ocupación de vía público, una pista de choques o una montaña rusa paga en torno a 35000 (dependiendo de la ubicación exacta).

Cabe recordar que el Ayuntamiento ya ha ingresado en sus arcas 3,6 millones de euros gracias a este concepto, cifra que ahora le reclaman con cierta celeridad. «Como ya se ha pagado el importe de la tasa, lo que pretendemos es que nos devuelvan el dinero, y si se mantienen en hacerla en septiembre pues que saquen otro pliego de condiciones y los feriantes ya veremos qué hacemos. Me llaman continuamente feriantes de la asociación preguntando por esto, no sé cómo va a encajar el Ayuntamiento esta petición completamente lógica y justificada».

La mayoría ha tenido que pedir un préstamo para afrontar el pago de la tasa de Sevilla, una práctica habitual, y ya después el dinero que se recupera en abril se usa para empezar a funcionar en el resto de la ruta. Por este motivo los feriantes descartan taxativamente la opción de dejar esa cuantía como pago de la hipotética celebraciónen septiembre, ya que además de no interesarle esa fecha, «necesitan el dinero para arrancar».

En este sentido, Antonio Palacios se ha puesto en contacto con la delegación de Fiestas Mayores del consistorio hispalense para hacerle llegar la «enorme inquietud» generada entre todos los miembros de la asociación que preside tras conocerse la suspensión de la feria y la posibilidad de posponerla, ya que la práctica totalidad de los feriantes han pagado ya la tasa municipal (en diciembre pagaron el 25% y en febrero el 75% restante). Desde el Ayuntamiento remiten a Palacio a que próximamente le citarán para una reunión, pero que «ahora mismo no es viable debido al Coronavirus y a que tienen otras prioridades en estos momentos».

«Un palo para el sector»

Sea como fuere lo cierto es que la calle del infierno está al rojo vivo. Las llamas de la crisis por el Covid-19 están carbonizando las previsiones de negocio de los industriales feriantes, que ya asumen que se avecina uno de los momentos económicos más delicados de la historia de este sector