Los feriantes han hecho pública este domingo la donación de 1.500 kilogramos de comida al comedor social de los Trinitarios, en Córdoba, como agradecimiento a la oportunidad que ha brindado la ciudad por acoger las atracciones desplegadas en el Vive Park -o Arenal Park- y al comportamiento de los cordobeses.

Como ha explicado Enrique Bañuls, portavoz de la Asociación de Feriantes de Andalucía, junto a la entrada principal del recinto, «esto es una contribución que hemos hecho a la ciudad de Córdoba en agradecimiento a la aportación que nos ha hecho a nosotros». Por su parte, Eduardo García, delegado de la Fundación Prolibertas, ha dado las gracias a Vive Park y a los trabajadores «por este gesto que les honra». «Sabemos la situación que siguen viviendo en esta época tan mala de la pandemia y este esfuerzo que están haciendo», ha expresado.

Parte de los productos -comprados por los propios feriantes- han sido entregados ya, como han explicado desde la asociación andaluza. Otros permanecen en refrigeración para proceder a su reparto. Con las atracciones de fondo, los representantes del sector y del comedor social han expuesto parte de la mercancía en un acto al que han acudido también representantes del Ayuntamiento de Córdoba, como Marián Aguilar, delegada de Promoción, Cultura y Patrimonio Histórico, o Isabel Albás, delegada de Desarrollo Económico, Turismo, Igualdad, Participación Económica y Solidaridad.

Historia viva de la feria

La cara visible de los feriantes cordobeses la ha representado Juan Rivas, de la cuarta generación de turroneros que vende históricamente en la Feria. Y en sus primeras palabras ha mostrado su agradecimiento «a todo el mundo» por «lo que se ha hecho por la familia de los feriantes». Para Rivas, «Córdoba ha sido un ejemplo a seguir», porque, como explica, «hacía falta» tras «casi 18 meses sin hacer nada». «A los que nos ha pillado con una edad ya avanzada pues no nos dan trabajo», ha señalado el feriante.

Subrayando que, para ellos, lo más importante es trabajar, ha agradecido su trabajo al Ayuntamiento y al equipo desplegado para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento del parque de atracciones. Sin olvidar a un público que ha resultado imprescindible. «La vida esta es nuestra», reivindica Rivas, quien ha participado «siempre, a pérdidas y a ganancias». Y sigue. «Aquí estamos luchando, la vida es luchar».