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Los cacharritos, la forma más clásica e infalible de asegurar el disfrute de los pequeños


Un gran número de familias llevaron a sus retoños a las atracciones en el Día
del Niño

Antes, cuando la zona de los cacharritos estaba más próxima al casco urbano, los abuelos tenían un especial protagonismo en el Día del Niño, pues bajaban a pie, con sus nietos de la mano, a montarlos en las atracciones. Hoy también, porque muchos de ellos utilizan el transporte urbano y los deja justo al lado. Pero no se ven casi abuelos, ya que son los padres los que quieren participar de esas vivencias inolvidables de su progenie y han tomado casi todo el protagonismo. Al ser martes, día laboral, los niños fueron llegando ya avanzada la tarde. Los primeros, en torno a las cinco. Luego fue un continuo fluir, hasta que todas las atraciones comenzaron a funcionar. Todas ellas con el viaje a mitad de precio, 2 euros por ser el Día del Niño.


Luis Álvarez y Raquel Merino se dirigían pletóricos hacia las atracciones con el pequeño Luis de la mano: “De todas las atracciones, él quiere subirse en el ‘Guasano loco’, el “Dragón bailón”, la noria y, a partir de ahí, lo que él quiera, porque hoy es su día”, comenta Luis Álvarez, cámara de Canal Sur. También había quien no solo acarreaba acon sus propios hijos, sino también con los de los amigos, mientras estos disfrutaban en las acasetas. La confianza y la responsabilidad, en estos casos, es total. Este, por ejemplo, fue el caso de José Mellado, que llevó a los cacharritos a seis o siete pequeños: “Estos son niños de varias familias de amigos y me ha tocado a mí traerlos. Yo solo tengo uno. Se subirán en las atracciones que ellos mismos decidan, porque son ellos los que mandan hoy”.
El acierto del Día del Niño es que la zona de atracciones se pone a tope, con una diferencia abismal respecto a otros días, salvo los claves, de San Lucas y el fin de semana. Pero para los feriantes más que una bicoca, es más bien como una especie de inversión publicitaria, de cara a su clientela presente y futura. Pejru Jovu, feriante de procedencia rumana y responsable de la atracción “La Selva”, tiene claro que el Día del Niño no le aportará unas ganancias especialmente significativas. “Esta atracción cuesta normalmente 3 euros, pero hoy todas están 2 euros. Los niños se lo pasan muy bien y se divierten con el recorrido”.
Tamara Royo es una ferianta de Cádiz que desde hace 6 años acude a la Feria de San Lucas con la atracción “Flip Flay”, un enorme péndulo oscilatorio con sillas que giran en uno de sus extremos. La atracción se anuncia de “máxima adrenalina”, para que a nadie le pille de sorpresa el subidón. “El Día del Niño —dice—, es prácticamente igual que el resto de los días en cuanto a público”. Es grande la oferta donde elegir. Los que nunca fallan son los tiovivos en su diferentes versiones, pues esta atracción es como de inicio. A partir de ahí, a quien se sube le pica el gusanillo de los cacharritos
NIÑOS CELEBRAN SU FIESTA EN ENFERMERÍA

Como cada año, la caseta del Cpñegio Oficial de Enfermería de Jaén, celebró su particular Día del Niño dedicado a los hijos de los colegiados. Como es natural, algunos acudieron acompañados de sus padres, pero otros lo hicieron de la mano del enfermero Rafael Expósito Godoy, que acumula la experiencia de otras ediciones. Los niños se lo pasaron en grande, ya que el colegio les invitó a una chocolatada y al espectáculo “El mundo mágico de Jesús Jaén”, con payaso y magia.